¡Aprovechad el Fancine, malditos!

Durante muchos años, el mayor placer cinéfilo que tenía en Málaga era la celebración del Fancine, festival de cine fantástico organizado por la Universidad de Málaga. Primero como espectador y después como periodista he disfrutado de películas y películas que de ninguna otra manera podría haber visto. Este será el segundo año consecutivo que por cuestiones laborales no pueda estar en el cine Albéniz y no podré disfrutar del programazo que este año se ha preparado. Vosotros, malditos, que estéis por Málaga o podeis desplazaros, no dejéis de acercaros desde hoy a ver títulos como Cop CarThe Final GirlsTale of TalesTurbo KidLa Langosta. Pero como yo no puedo ir y se celebran 25 años de festival, esta entrada es para rendir homenaje a las películas que descubrí gracias a este certamen. Para las de este año, ya esperaré vuestras opiniones.

Recuerdo perfectamente cuando fue la primera vez que pisé Fancine. Fue en 1999 para ver Sitcom, una cinta francesa que esperando una comedia apta para la edad que entonces tenía, me descubrió las posibilidades que el festival tenía para mí. Aquella historia de una rata que cambia los hábitos y comportamientos de una familia hasta llevarlas al absurdo fue el comienzo de una largo recorrido que pasó por las imprescindibles películas de Pedro Tembory Kárate a Muerte en TorremolinosEllos robaron la picha de Hitler a preestrenos nacionales como los de La habitación de FermatLos cronocrímenes o [REC], revisionando clásicos como Drácula o Moonwalker y viendo películas imposibles de encontrar como Dust in the space.

En los últimos años, en los que pude acreditarme con diversos medios, son en los que mi asistencia se multiplicó. A raíz de las coberturas que hice, pude disfrutar de la cubana Juan de los Muertos, la descacharrante, Lesbian Vampire Killers, The Troll HunterBellflowerGrabbersThe batteryEl bueno, el malo y el raro. ¿Conocéis alguna de estas películas? Ese es el fin de un festival, dar a conocer cintas que en otras condiciones no se podrían ver. Y en la lista de títulos que puedo tener en mi cabeza gracias a fancine hay muchísimos más.

25 años dan para mucho. No solo en número de películas, sino de experiencias. Si no llega a ser por el Fancine nunca podría haber conocido a Nacho Vigalondo o Luis Piedrahita. Ni nunca me podría haber fogueado en un certamen como este antes de dar el salto a la locura mediática que es el Festival de Málaga (al que hace también dos años que no voy). Por el Fancine hemos pasado muchos, tanto estudiantes de la UMA, como adultos amantes de un cine que normalmente no se ve en salas. Son 25 años y espero que duré como mínimo otros 25 más. ¡Qué tengo que volver!

 

Ahora sí, de verdad

Hace mucho mucho tiempo, dejé una entrada en este blog con el propósito de escribir en este espacio sobre otros temas que no trate en el periódico. Como ven, mentí. Y mentí no porque quisiera, sino porque el día tiene 24 horas y las semanas tienen siete días, y el que aquí escribe no daba para más. ¿Y por qué he borrado la anterior entrada y escribe esto? Pues primero, porque no me gusta escribir mentiras y la anterior lo era, aunque cuando la escribí no lo fuese. Y también porque ahora sí pretendo escribir con la regularidad que me permita mi empleo, ya que me propuse sacar tiempo de debajo de las piedras para trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Por cierto, soy Leandro Pavón, periodista que ahora mismo está en la localidad malagueña de Estepona cubriendo la actualidad de la parte más occidental de la provincia.

¿Qué ha cambiado para que decida reiniciar este blog? La verdad que poca cosa. Bastante escribo en diario Sur todos los días como para querer hacerlo también por aquí. Pero el escribir no es un querer, por lo menos para mí, sino una necesidad. Y en la situación en la que estoy, un portal como este sirve como ventana en la que gritar, aunque no me oiga nadie que es lo más probable. Pero no se inquieten, que no gritaré cosas farragosas y difíciles de leer (escuchar si queremos seguir con la metáfora). No doy para tanto. Pero sí hablaré de temas que no tengan cabida en el papel de mi periódico (porque obviamente sean de la actualidad esteponera o bien porque tengan una visión muy personal mía). Pero no nos engañemos, el audiovisual será el tema que predomine. Aunque no el único.

Espero no volver a mentirles y que esta vez sea la definitiva. Mantener un blog siempre fue un reto para mí. He tenido muchos, pero todos olvidados. Este es el primero que me tomo en serio. Abran sus apuestas.